miércoles, 18 de noviembre de 2015

EVALUACIONES EN EL IASS



Ya os he comentado que el IASS es el Instituto Aragonés de Servicios Sociales, así que para cualquier cosa relacionada con apoyos públicos a Jimena hay que pasar por allí. Y como en cualquier sitio que implique que tengan que darte algo pues se cumple a la perfección eso de que las cosas de palacio van despacio.

A Jimena la han evaluado allí varias veces para varias cosas y tengo que decir, que aquí eso de intentar ser positiva me va a ser complicado, pero bueno, intentaré contaros nuestra experiencia lo mejor posible.

La primera vez que fuimos fue cuando nos remitió la pediatra, para que la evaluasen para ver si cumplía los requisitos para empezar en el programa de atención temprana. Esa cita si fue bastante rápida, creo que menos de un mes después de solicitarla. Llegamos allí, nos metieron en una sala en la que había algunos juguetes, y la psicóloga nos preguntó que le pasaba a la niña y leyó el informe que nos había hecho la psicopedagoga de la guardería, después se sentó con la niña, no sé si llegó a los cinco minutos a intentar interactuar con ella, a ver a que jugaba y si le hacía caso.

Con eso ya nos hizo un informe favorable para empezar la atención temprana. Según mi experiencia, creo que ese informe lo hacen favorable siempre, y una vez en atención temprana, con las evaluaciones del equipo de cada centro decidirán si mantener ese apoyo o no. También nos hizo hablar con una trabajadora social, cuyo principal interés era conocer nuestra renta y si íbamos a solicitar además ayudas económicas. Y una vez que supo nuestra situación económica le cambió la cara, no quiero ser mal pensada, pero diría que fue de alivio, y nos dijo que ni nos molestásemos en pedirlas que no nos las iban a dar, que no cumplíamos los requisitos.

Como en ese momento nuestro único interés era que Jimena comenzase lo antes posible la atención temprana tampoco hicimos mucho más caso a todo lo demás, teníamos lo que habíamos ido a buscar. Así que en principio ese primer contacto aunque un poco frío había sido productivo.

Lo peor fue la segunda vez, cuando a primeros de este año estábamos moviendo todo para conseguir la mejor escolarización para Jimena que empezaba en el colegio en Septiembre, desde nuestro centro de Atención Temprana, que a diferencia del IASS está compuesto por profesionales maravillosos y que están super pendientes de todos los detalles, y de los que hablaré más adelante, nos comentaron la posibilidad de solicitar al IASS la evaluación del grado de discapacidad.

Lo estuvimos mirando y efectivamente, teníamos la posibilidad de que a Jimena la evaluasen y si concluían que tenía un grado de discapacidad superior al 33% tendríamos más puntos para elegir colegio, así como ayudas y subvenciones, en ese momento, como anteriormente nos pareció importante hacerlo, sobre todo por la puntuación para elegir colegio, ya que a nivel económico por nuestra renta no tenemos derecho a ninguna subvención. Así que preparamos todos los informes, que a esas alturas ya teníamos alguno más y presentamos la solicitud.

Y entonces esperamos, y esperamos, creo que esperamos hasta mes y medio, menos mal que nos habíamos puesto con ello con bastante tiempo de margen. Pero una vez que pasó ese tiempo y no daban señales de vida empecé a llamar, a llamar bastante insistentemente, no puedo decir que me enorgullezca de ello, pero también creo que si no hubiese dado la paliza igual Jimena hubiese empezado el colegio sin evaluación, así que estuve llamando durante varios días, porque unas veces no estaba la persona con la que debía hablar, otras veces no cogían el teléfono, otras veces se cortaba la llamada y después comunicaba… hasta que al final, se debieron hartar de mí, puedo ser muy pesada cuando me lo propongo, y nos dijeron que fuésemos al día siguiente.

Esa visita fue vergonzosa, no me gusta hablar mal de la gente a no ser que me den motivos, pero la profesional que nos atendió ese día era de todo, menos profesional, en primer lugar nos preguntó que porqué nos habíamos decidido a solicitar la evaluación, y cuando le comenté que nos habían informado de ese servicio desde el centro de Atención Temprana, dijo que eso no era competencia de ellos, y de hecho después me enteré que les sugirieron que no nos informasen a los padres de ese derecho. Después  miró todos los informes que le habíamos llevado por encima, después nos miró y nos dijo que habíamos marcado la casilla de que solicitábamos la evaluación por motivo de la escolarización, y cuando se lo confirmamos nos dijo, “entonces si os dan el colegio que habéis pedido no vais a dar más la paliza, ¿verdad?”, esa pregunta me pareció totalmente fuera de lugar, así que le contesté que daríamos la paliza todo lo que hiciese falta para que se cumpliesen los derechos de nuestra hija. Ahí fue la primera vez que miró a Jimena, que en ese momento estaba colocando todos los juguetes de la sala en fila, sin ningún tipo de orden ni motivo, y nos dijo: “está jugando, así que no os lo van a dar. Podéis iros, que ya se pondrán en contacto con vosotros”. Y claro, con toda nuestra cara de no dar crédito nos fuimos, eso sí, pasando nuevamente por el despacho de la trabajadora social que sacó nuestra ficha, nos preguntó si nuestras circunstancias económicas habían cambiado y que si no lo habían hecho, que supiésemos que no nos iban a conceder ninguna ayuda aunque nos diesen el grado de discapacidad.

Esa visita nos dejó totalmente defraudados con el sistema, pero creíamos que simplemente habíamos dado con la gilipollas de turno, pero que ese “ya se pondrán en contacto con vosotros” significaba que nos volverían a llamar para que evaluasen a Jimena, porque esa señora ni siquiera la había mirado, y cuando hablábamos con otros padres nos decían que a sus hijos les había visto un psicólogo, o un médico, o un psicopedagogo… así que volvimos a esperar, y esperar, y al cabo de otras dos o tres semanas nos llegó una carta, que pensábamos que sería esa esperada cita para que a Jimena la viese un profesional de verdad, por cierto, ya fuera de plazo porque ya habíamos presentado las solicitudes de escolarización, y cual no fue nuestra sorpresa cuando la abrimos y era ya la evaluación, por supuesto, como nos había dicho la señora, con un grado de discapacidad menor del 33% y por un retraso generalizado del desarrollo, porque ella no iba a poner TEA en una niña tan pequeña.

Podíamos creernos que no nos diesen el 33%, porque es cierto que Jimena no tiene mucha afectación y que puede hacer bastantes cosas, pero nos mató que no hiciesen caso a los informes que hablaban claramente de Trastorno del Espectro Autista, aunque más adelante veréis que no fueron los únicos que no se atreven a ponerle nombre.

Me enfadé muchísimo, quise ir a ponerles quejas, reclamaciones, exigirles una nueva evaluación… pero después pensé, que tendríamos que pasar por allí muchas veces a lo largo de la vida de Jimena, y que ir en caliente a cantarles las cuarenta no sería lo más recomendable para posteriores visitas, así que lo fui dejando, total, Jimena tuvo plaza en el colegio que queríamos, y no nos correspondía ninguna ayuda o subvención.

Pero hace un par de semanas nos dieron una gran noticia, han cambiado a todo el equipo de trabajo del IASS, y cuando se reunieron los profesionales de los centros de Atención Temprana con el nuevo equipo les comentaron que había padres disgustados con las evaluaciones que se habían hecho por el anterior equipo, así que no fuimos los únicos a los que nos maltrataron en esa evaluación. Y el nuevo equipo se comprometió a revisar los casos y hacer una nueva evaluación.

Ya nos han avisado que puede tardar un tiempo, que nos acordemos que las cosas de palacio van despacio, pero por lo menos, a mí me queda, por un lado el consuelo de saber que los profesionales que trabajan diariamente con Jimena se preocupan de nosotros y que cuando les contamos todo lo que nos había pasado no lo guardaron en un cajón, y por otro lado, saber que admiten que se hizo mal y que van a intentar solucionarlo.

No sé si nos darán el 33%, lo dudo, porque si la anterior vez no nos lo dieron, esta vez Jimena ha avanzado muchísimo y hace muchas más cosas, pero lucharé y les llevaré todos los informes nuevos que tenemos para que lo poco que nos den sea por TEA y no TGD;  pero sobre todo podré decir que la han evaluado correctamente… o al menos eso es lo que espero. Ya os contaré que ocurre cuando nos llamen.


Y ahora, ¿dónde vamos?

3 comentarios:

  1. Desde luego que poca delicadeza por parte de esa persona. Desde luego no valía para estar ahí. Gracias a que hay muchos otros profesionales que les gusta su trabajo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso si es cierto, y como dije, es de las pocas veces en las que me he encontrado con alguien al que no le agradezca su trabajo y dedicación a Jimena, todos los demás han sido grandes apoyos, espero no encontrarme con nadie más así.

      Eliminar
  2. Es importante valorar el trabajo y agradecer a la gente que lo hace bien. Muy bien Gema.

    ResponderEliminar