A los
que no habéis lidiado de cerca con el trastorno de espectro autista el título
de hoy os habrá dejado igual que estabais, pero no os preocupéis, enseguida os
explico lo que significa, pero antes vamos a ponernos en situación.
Ya os
había comentado que hemos tenido mucha suerte y que hemos dado con
profesionales maravillosos, que no solo nos han informado, sino que nos han
acompañado en todos los momentos de la detección, diagnóstico, dudas… pues hoy
toca el turno de reconocérselo a la pediatra de Jimena.
Nos
habíamos quedado en el momento en que la psicopedagoga de la escuela infantil
nos daba su diagnóstico y nos decía que el siguiente paso era conseguir
involucrar a la pediatra de Jimena con sus necesidades, que las viese como una
prioridad a trabajar, y conseguir lo antes posible una consulta en
neuropediatría y una valoración del Instituto Aragonés de Servicios Sociales
(IASS).
A
ella tengo que agradecerle lo bien que se ha portado con nosotros, porque
después de hablar con otros padres en nuestra misma situación he descubierto
que no suele ser lo más común, normalmente los pediatras le quitan importancia
y son otro muro más con el que chocar en lugar de una mano que te ayude, y en
nuestro caso no solo nos ha tendido la mano, puedo decir que se ha involucrado
al 100% desde el primer día, puede que incluso desde antes, y ella ya tuviera
alguna idea de por dónde iban los tiros cuando nos mandó a la guardería.
Fuimos
a su consulta al día siguiente de la reunión con la psicopedagoga, ya habíamos dicho
que se podía llorar durante el primer día, pero que al segundo hay que ponerse
las pilas; y cuando le dijimos las sospechas que teníamos su respuesta fue inmediata,
sacó un volante de consulta para neuropediatría y nos hizo unas preguntas de un
test que nos ha acompañado desde entonces y que había que adjuntar a la
petición de valoración del IASS.
Ese
test se llama M-CHAT, y lo habremos rellenado como media docena de veces en
distintas evaluaciones, es complicado de rellenar, sobre todo para mí que me
encanta enrollarme y eso de contestar solo con sí o no se me queda corto, así
que cada vez que me lo daban me hacían falta otros dos o tres folios para
aclarar: “si, pero…. O no, aunque….”, y si algo he sacado en claro después de
este tiempo y de todo lo que hemos ido aprendiendo es que un sí, pero…. cuenta
como un no, y un no, aunque…. en realidad es un sí. A ver, tampoco es
exactamente así, pero cuando la respuesta no es un sí o un no rotundo es porque hay matices, dudas y
problemas.
Y he
de admitir, que hoy, al volver a coger el test para hablaros de él, me estoy
dando cuenta de lo equivocados que estábamos en ese momento, como a algunas de
las preguntas contestábamos más lo que queríamos que fuese que lo que realmente
era, a ver, no es que mintiésemos, pero sí que pensábamos que porque Jimena lo
hiciese alguna vez, ya contaba como que lo hacía siempre, y ahora, cuando hemos
avanzado una barbaridad, cuando hemos trabajado muy duro para afianzar algunos
de esos aprendizajes y comportamientos y sí que hemos conseguido muchos de esos
objetivos me doy cuenta que antes no los tenía. Aunque también es cierto, como
os dije el primer día, que no lo teníamos muy claro, porque al igual que en el
área del lenguaje Jimena presenta un gran retraso en otros aspectos no tiene
ningún problema ni alteración.
Y
ahora si os apetece os invito a repasar el test conmigo. Después de escribirlo
todo he visto que me ha quedado muy largo, no me apetece cortarlo, porque creo
que doy mucha información sobre Jimena, pero si veis que se os hace muy largo
podéis leerlo en varias veces, o leer solo lo que está en negrita, que son las
preguntas del test, para ver un poco que cosas andaban alteradas en Jimena.
1.- ¿Disfruta su hijo cuando se le
balancea, se le hace saltar sobre sus rodillas…? En
su día dije que sí, aunque especificando que saltar y hacer el caballito sí,
pero balancearse, y sobretodo echarse para atrás no. Ahora sabemos que es
porque tenía alterado el sistema vestibular, y su terapeuta ocupacional lleva varios
meses trabajando en ello, y ahora mismo ya admite muchos movimientos que antes
no soportaba o le daban miedo.
2.- ¿Muestra su hijo interés por otros
niños? Aquí la respuesta se ha mantenido, siempre ha mostrado
interés por otros niños, a ver, la forma de demostrarlo y actuar ha ido
cambiando, pero imagino que eso ocurre con todos los niños, la primera vez que
hice el test Jimena acababa de cumplir dos años, ahora estamos acercándonos a
los cuatro. La primera vez Jimena miraba a los niños y quería sentarse al lado
de donde estaban, no interactuaba con ellos, no jugaba… pero ella estaba al
lado y mirándoles, y si se iban a otro sitio, Jimena iba detrás. Ahora la
conoce todo el mundo porque con el que esté jugando se va ella.
3.- ¿Le gusta a su hijo subirse a las
cosas, por ejemplo a las escaleras? Si, a Jimena siempre le ha
gustado explorar, pero lo que nos llamaba la atención, que ya va desapareciendo
es que era extremadamente cuidadosa, mientras otros niños se caían, tropezaban…
ella iba con muchísimo cuidado, sí se subía a la escalera, pero agarrada con las
dos manos o a cuatro patas, sí saltaba en la cama, pero no muy alto, hasta
cuando iba andando y cambiaba el color de la baldosa se paraba y tanteaba el
suelo. Como antes, ahora hemos descubierto que era por una alteración en la
propiocepción, pero eso lo tenemos casi superado y empieza a correr, tropezar,
caerse, y sobre todo levantarse y volver a empezar.
4.- ¿Disfruta su hijo jugando al
cu-cu-tras o al escondite? Esta es una de esas pregunta que ahora
me he dado cuenta que no veíamos toda la realidad, en ese momento si jugábamos con
ella, pero aunque nos miraba a ver de qué iba la película no participaba, fue
mucho más adelante cuando descubrió donde estaba la diversión en esos juegos, y
los disfrutó de verdad con carcajadas de auténtica alegría.
5.- ¿Su hijo simula alguna vez, por
ejemplo, hablar por teléfono o cuidar a las muñecas o imagina otra cosa? Aquí
nos pasa igual que en la anterior, alguna vez Jimena simuló hacer alguna de
esas cosas, pero ahora creo que era más por imitación, ya que nos veía jugar a
nosotros así, pero el verdadero juego simbólico apareció bastante tiempo
después, hará ahora como mucho seis meses, aunque ahora lo tiene bastante
desarrollado, no puedo decir que completamente, pero sí que hemos dado un gran
avance.
6.- ¿Utiliza su hijo alguna vez su dedo
índice para señalar pidiendo algo? Esta sí, Jimena al darse
cuenta que la única manera de comunicarse era por gestos enseguida se inventó
los suyos, fuese señalar, llevarte a donde quisiera ir, cogerte de la mano para
que la acompañaras, si quería ir al baño iba a la puerta y llamaba para que la
abrieses….
7.- ¿Utiliza su hijo alguna vez su dedo
índice para señalar mostrando su interés en algo?
Esta es complicada, como he dicho Jimena se inventó toda una serie de gestos y símbolos
para hacernos entender lo que quería, por lo tanto creíamos que sí nos señalaba
lo que le interesaba, pero ahora creo que esos gestos solo se presentaban
cuando quería o necesitaba algo, me explico, Jimena no quería interactuar,
jugaba sola y no quería que participases, así que creo que en ese momento nos
hacía saber sus necesidades, pero no tenía ningún interés por hacernos
partícipes de sus intereses.
8.- ¿Puede su hijo jugar apropiadamente
con juguetes pequeños (ej. coches o bloques) sin metérselos en la boca, toquetearlos
o tirarlos únicamente? Si, esta sí estaba clara, Jimena nunca
se ha metido juguetes u otros objetos en la boca, de hecho hay cosas de comida
que se comen con las manos que nos ha costado que probara, porque ella asocia
la comida a la cuchara y el tenedor. Fue toda una aventura que se atreviese a
probar las gominolas. Y también ha sido siempre bastante cuidadosa con sus
cosas, no las tiraba o las rompía.
9.- ¿Le acerca su hijo alguna vez
objetos para enseñárselo? Esta es una de las de si pero… y es que
solo nos enseñaba cosas cuando nos necesitaba para algo, para abrirlo, para
ponerlo en marcha, para aprender como funcionaba, pero una vez que habíamos
resuelto su problema no compartía más, como he dicho el juego compartido ha
aparecido bastante más tarde.
10.- ¿Le mira su hijo a los ojos durante
más de uno o dos segundos? Si, vamos, ésta la tenía clarísima,
pero como dije el primer día, solo a mí, bueno, a Andrés también, pero a la
gente que no conoce no le mira. Todavía hoy nos cuesta que mire a los ojos a
gente que le habla, y muchas veces no lo conseguimos.
11.- ¿Su hijo parece hipersensible a los
ruidos? (ej. tapándose los oídos) No, esto nunca ha sido un
problema, le encanta el jaleo.
12.- ¿Responde su hijo con una sonrisa a
su cara o a su sonrisa? Si, y como dije el primer día, si no
recibe una sonrisa a cambio de la suya se preocupa y te da un beso para
conseguirla, de más pequeña igual lo del beso no, pero su sonrisa ha estado
siempre en su cara.
13.- ¿Le imita su hijo? (ej. poner una
cara que su hijo imita?) Lo intentaba, pero claro, solo conmigo,
que es a la que sí que miraba a la cara.
14.- ¿Su hijo responde cuando se le
llama por su nombre? Si, a ver, sabíamos que Jimena no tenía
ningún problema de oído, porque tú decías su nombre y ella te miraba, si no estaba
haciendo nada igual iba donde estabas, pero como estuviese entretenida con algo
te miraba como diciendo, tu llama que yo haré lo que me de la gana, y eso
hacía, seguir jugando y pasar de ti, pero vamos, si lo que busca esta pregunta
es saber si conoce su nombre, pues si, lo tenía clarísimo. Ahora suele
responder mejor, pero vamos, si está muy entretenida sigue pasando olímpicamente
de su madre.
15.- Si usted señala un juguete al otro
lado de la habitación, ¿su hijo lo mira? No, esto no lo hacía, la
información acababa aproximadamente a 10 centímetros de mi dedo. Ver a lo lejos
nos ha costado bastante tiempo, lo típico de señalar un avión, o la terraza de
casa desde la calle no lo hemos podido hacer hasta hace unos meses.
16.- ¿Anda su hijo? Si,
a nivel psicomotor no tuvimos ningún problema salvo su inseguridad.
17.- ¿Mira su hijo a las cosas que está
usted mirando? Sí, si no intentabas hacerle partícipe,
quiero decir, si yo cogía un cuento y lo miraba ella se ponía a mi lado a
verlo, pero si empezaba a contárselo o a señalarle cosas se enfadaba y se iba.
Fue un día muy emocionante el primero que quiso compartir un cuento conmigo.
18.- ¿Hace su hijo movimientos raros con
los dedos cerca de su propia cara? No, no los ha hecho nunca,
y para nosotros fue muy duro cuando nos dijeron que en la guardería sí que
presentaba algún movimiento estereotipado, pero en casa jamás ha tenido
ninguno.
19.- ¿Trata de atraer su hijo la
atención sobre su propia actividad? No, en ese momento Jimena
no quería que participases en su actividad, le gustaba que estuvieses en la
misma habitación, incluso jugando, yo he jugado muchísimo sola, a su lado, pero
cada una con su juego y sin relacionarnos.
20.- ¿Alguna vez ha sospechado que su
hijo era sordo? No, eso lo teníamos clarísimo, a Jimena le
ha gustado siempre muchísimo la música, y en ese momento en especial los
cantajuegos. Vale, en ese momento y ahora también, y si tu ponías los
cantajuegos en cualquier punto de la casa ella venía bailando la canción que
estuviese sonando.
21.- ¿Entiende su hijo lo que dice la
gente? Yo siempre he creído que sí, que ella lo entiende todo,
aunque le cuesta procesarlo y dar una
respuesta.
22.- ¿A veces su hijo se queda mirando
fijamente al vacío o deambula sin ningún propósito? No,
eso no.
23.- ¿Mira su hijo a su cara para
observar su reacción cuando se enfrenta con algo desconocido? Sí,
yo siempre he dicho que Jimena parece que nos pide permiso con la mirada antes
de hacer algo. Ahora su mirada presenta muchísimos más matices que antes, pero
siempre lo ha hecho.
Pufff,
madre mía que repaso, gracias a los que habéis llegado hasta el final, no sé si
esto aporta mucho, pero he pensado que sobre todo los que tenéis niños os podía
venir bien para ver las diferencias entre Jimena y las cosas que hacían
vuestros hijos. Porque seguro que en cada pregunta os habréis preguntado que
hacían ellos a esa edad. Y tened claro que no se trata de comparar, es una de
las primera cosas que se aprende cuando tienes un niño con discapacidad, a no
compararle jamás con otros niños, porque entonces nunca verás un logro, a
Jimena solo se le puede comparar con ella misma, ver de lo que es capaz hoy que
ayer no podía hacer.
Y de
esos logros los coleccionamos a montones, y queremos compartirlos con todos
vosotros. Que nadie se baje, que el viaje continúa.
Guardo en mi memoria cada una de tus miradas,
cada una de tus sonrisas,
cada una de tus caricias.
Desde luego, que habéis sido unos luchadores desde el minuto uno y que habéis trabajado y trabajáis a tope, para conseguir los logros que superáis cada día.
ResponderEliminarEl test que nos has descrito en este capitulo del viaje, seguro que nos puede ayudar a muchos, y sobre todo os puede ayudar a vosotros a ver que poco a poco ese test tiene respuestas cada día mejores, para que sigáis trabajando y obteniendo logros a montones.
Desde que empezaste con este viaje, sabes que te he seguido impaciente cada día, me parece que es una bonita manera de ayudar a gente y seguro que lo estáis consiguiendo.
Sabes que os apoyamos y que aunque estemos lejos y no nos podamos ver tanto como quisiéramos....estamos aquí para lo que necesitéis.
No nos bajaremos de este viaje....contáis con nosotros!!!
Pues claro que hemos llegado hasta el final!. Nos mantienes con mucho interés y estamos deseosos de que sigas escribiendo. Es maravilloso como lo explicas, como nos acercas a Jimena y nos haces partícipes de sus logros. Queremos seguir participando de vuestras alegrías.
ResponderEliminarEn este punto podríamos hacer una mención especial a su terapeuta ocupacional que es maravilloso y a su mejor compañero para jugar al escondite: "ocar"
ResponderEliminarSu terapeuta ocupacional es Guillermo, que ya escribiré sobre él y el grandisimo trabajo que hace con Jimena, "Ocar" es su tío, que la quiere muchísimo, juega con ella, y después de ver una sesión con su terapeuta se enamoró de esa profesión, ya sabes, si con el medio ambiente te va mal, siempre puedes estudiar una carrera nueva.
EliminarEl tío Ocar siempre va a jugar a lo que sea con su Jimenita! y sí... me encantaría estar en una sala como la de Guillermo... no sé si como terapeuta o como paciente, jejeje
EliminarHola: Soy Carmen,la pediatra de Jimena
ResponderEliminarGracias a su mamá por las palabras de agradecimiento,es muy reconfortante pero también debo reconocer que sólo cumplo con mi labor.
Soy testigo de la estupendiiiiiiisima evolución de Jimena, de su nuevo comportamiento en la consulta, de cómo ha aprendido a mirar y a sonreir. Estoy muy contenta. No se si Jimena tiene una buena pediatra, yo lo intento cada día con todos los niños, pero lo que sí tiene es una madre estupenda ,dedicada a ella ,discreta y que nunca ha perdido los papeles Eso tiene mucho que ver con los avances y nuevos logros de la niña. No menciono al padre que seguro que también está muy implicado, simplemente porque mi relación es casi siempre con su mamá que es quien acompaña a Jimena.
Felicidades a Jimena y a sus padres.